domingo, 28 de diciembre de 2014

Despliegos del recuerdo

La antigüedad, resurrección de lo eterno, los espejos que se superponen y en ellos vuelve la templanza misma, las miradas que se examinan. Muecas. Las copas de vino sobre la mesa, la vela sangra por sus esquinas delatadoras, murmullos que resuenan en Paris, la sombra del amante tras la puerta, el corset y su sensual forma de desvestirse. Los espejos, las caricias. La solemnidad causa ínfimos estragos de placer, delatoras manos que buscan nuevamente la copa y torpemente cae sobre la alfombra. Mancha. Quema la vela, su llama fuego que va muriendo mientras quema la pasión de los amantes ya no tras la puerta, ya no usando corset. La resurrección de Paris enciende las almas, las miradas vuelven a encontrase luego de largos años de silencio.

Hablen, tienen tres minutos. 

By: Nuné

sábado, 27 de diciembre de 2014

Restos de palabras

Dulce máscara social. Lapidaria de almas que se cortan y caen, se desploman en el suelo, paf plam! nada queda. Succionan la sangre de ávidos instantes de cosecha para convertir la siembra en destierros del alma. 
Ciega, ciega sociedad secreta. Delatora mal hablada. Prejuiciosa, lapidaria. Volver para dar y recibir esto. La sangre tira y peleamos hasta el final.

Sin embargo siempre esta esa luz, la luz que no sabe que es luz. Que ilumina un alma y un sendero. Y si no es aquí, será en otro lado.
Siempre luz. Y no lo sabes. 
Perdón. 
By: Nuné

lunes, 24 de noviembre de 2014

Del otro lado (1)

 Tibios movimientos superpuestos, con un sabor dulce y descubrimiento de cálida caricia entre la insensatez y el instante. Los labios tímidos que con suave movimiento se hablan en un idioma único,  juegan y seducen mientras las lenguas entran al ciclo de los besos, que duran lo que dure el tiempo mientras se elevan en un sutil y lejano acontecer. Labios aterciopelados y un secreto. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 30 de octubre de 2014

Sujeto tácito

La belleza. El ser que es explicado desde su pureza más ínfima y cercana, aquella que no se puede trasgredir, cayendo del cielo al cuerpo, nacer, ser tan bebé. La picardía tatuada en la mirada, la simpleza del amor en la piel suave, nueva, suave, tan inocente en su forma y movimiento permanente. Conocer de verdad su verdad, la profundidad del mar explicado en la saliva que cae desproporcionada, crecer, ser adolescente. Se sabe caminar, se aprende a conquistar, se escucha el cuerpo, se desean. La música, la comida, los espacios, todo es nuevo, ahora se saborea mejor, más grande, joven, bello bello bello joven. Vestirse a la moda, rendidas a sus pies, besar experiencias curiosas, entrar en túneles oscuros, la música, los espacio, ahora el sabor sabe a luces intermitentes de colores y electrónica. Alma, bella alma dormida que fue rozada por la caricia que le pertenece, besada con sutileza, intimidada por la mirada que es una misma. Quizá, la propuesta.
Siempre, la mejor inspiración.



Gramáticamente las comas sustituyen palabras, sustantivos, verbos, etc. Las comas son secretamente delatoras. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

sábado, 18 de octubre de 2014

Ojos mil

Cuando no ataca el sueño y se le da por escribir, los rumbos del corazón caminan por pasadizos secretos, tan desconocidos como la comprensión del propio ser, sus razones y pasiones contradictorias. Quizá, tan humano. Y las penumbras son iluminadas vagamente por montañas rusas de momentos, ínfimos instantes, de una caricia tan cercana y sin la física presencia del otro. Algunas tardes, si se observa el cielo y las nubes muestran finalmente su forma celestial, quizá, quizá, encontremos una forma mejor de sentir, la verdadera, el mágico don de fluir llama a la humanidad a sentir, a flotar, a no ahogarnos en un vaso de agua.
Las miradas, sin embargo, siguen gritando lo que el corazón calla.
¿Y si el corazón habla cuando no ataca el sueño y se da por escribir? Quizá.

No importa, mientras caemos nuevamente a la tierra, hay música. Y ángeles. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

lunes, 13 de octubre de 2014

A game of cricket

Murmullos risueños colman la fuente eterna de los despliegos clásicos del alma. Se construyen puentes, meridianos que incitan al descubrimiento del mundo desconocido. Los años transcurren, es eso que sucede mientras se respira, se parpadea, se humedecen los labios en silencio y se secan cuando se habla demasiado. Las respiraciones siguen cerca del cuello y la tinta de confesiones trasluce el ser que no se ve bien si no es con los ojos del alma, con los ojos verdaderos. Tienen vendas. Es tan fácil desatar su nudo, pero quitarse la tela que cubren la mirada...
Existen, quizá, amores más grandes que el universo, si la comparas con una flor mientras los murmullos risueños anuncian un mundo desconocido donde las guerras se aproximan desde horizontes cercanos y haberse llamado por teléfono, escuchar una voz del otro lado, es el último instante donde dos almas pueden hablarse...a menos que suceda una tragedia e instantáneamente se busquen desesperados, del otro lado.
Por eso, la vida es cada instante, es eso que sucede mientras se respira, se parpadea, se humedecen los labios en silencio y tiemblan las manos al escribir demasiado, pero libres de expresión y cadenas. Libres, por sobre todas las cosas.

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

domingo, 21 de septiembre de 2014

Simple

“Oh, mírate ahora…oh mírate ahora ¿qué ves?” la canción sonaba lenta y dulce desde sus oídos, como una fragancia antigua y llena de aprendizaje.
-    
-  "-Los amores nunca son como los planeamos porque justamente eso hacemos, planearlo! ¿Cómo se atreve el ser humano a planear, a inventar el amor? O peor! “Un amor que tal vez…” Imposible entenderlo".


Se hablaba con una sabiduría superior que excedía las noches de desesperados intentos por correr hacia la dirección que tanto ansiaba. Desde una forma, que suelen llamarle “místico”, el alma sale del cuerpo inevitablemente y los viajes astrales la llevan a donde quiere, en realidad, a donde debe. Aquel refugio poblado de diez dedos, dos brazos y la delicadeza de nuevas experiencias y un perfume mientras suena una canción, un bar y palabras. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

Incierto

Quizá entre Marie y las circunstancias cotidianas había una serie de desencuentros secretamente tejidos entre fantasías y malezas que, de tanto en tanto, se pegan a la piel. Ahora lo mira todo de otra forma ¿O quizá esa forma de observar dure solo unos días cercanos y fugaces?
Ruega que no sea así, y claro. La pobre se pasea frente al espejo y cree descubrir en su joven cuerpo desnudo y frágil respuestas pasadas, o la aventura de una espera sentada en aquel árbol, se delata en un cuadro. Un recuerdo tan antiguo que de repente se sobresalta y se toca el pecho, la piel tibia, cree que esa imagen se ha convertido en tatuaje. Pero no. O quizá…

Tocan la puerta. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

El cuadro

Se volvió loco por esa textura de intimidad porosa, que recorría la yema de los dedos y la excéntrica experiencia de acercarse lentamente al cuadro con forma rectangular y de tamaño exagerado para el espacio que ocupaba y mirar de cerca con detalle minucioso. Pero esos dedos, las falanges extenuadas ahí, en la tela, inmóvil, en algún otro lado las había contemplado, sentido y hasta admirado. Frunció el ceño, confuso.
Volviendo a su casa tropezó y cayó de rodillas al suelo, se sostuvo con las manos, medio tambaleante y adolorido se levantó y limpiándose el pantalón, ahora roto, y las manos, las contempló más atentamente y sintió que las conocía, que quizá un artista cualquiera, tal vez una apasionada, las observó un día e inmortalizó en algún cuadro de tamaño exagerado.


By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 28 de agosto de 2014

Bailemos

Se acerca. La mira. Se sonríen. Le besa la mejilla. Se hablan. Le mira sus labios. La desea. Le mira los ojos. Lo quiere. Le mira los ojos. La va descubriendo. Le mira su rostro. Lo desea. Se hablan. Se sonríen. Le juega. Se aproximan. Se rozan. Le obsequia. Le agradece. Se despiden. Le toca el pecho. Él tiembla. Ella sonríe. Bailan. Juegan. Seduce. Conquista. Lo busca. Lo ve. Baila. La ve. Bajan la mirada. Se buscan. El universo conspira. Se acerca. Le susurra una pregunta. Le besa la mejilla. Él sonríe. Ella lo mira de cerca. Se acarician los perfumes. Acepta, pero después. Se aleja. Le resuena su pregunta. Ella sonríe. Le resuena su respuesta. Se van.

Se volverán a encontrar. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

Del otro lado

Marie buscaba entre las pocas personas que estaban a su alrededor. Se despedía, saludaba, hablaba con contenido aburrido. Buscaba. Se acomodó el abrigo, hacía frío esa noche. Las estrellas invitaban a tanto. Bullicio y risas a su alrededor. Marie permanecía en silencio y esperando para irse a su casa, otra vez, sus manos vacías, el corazón tan lleno de poesía.
Todo se detuvo, fue un segundo eterno. Las risas y habladurías callaron por fin, ya no era más de noche, las estrellas se habían escondido vaya a saber dónde. A Marie todo eso no le importaba, sus ojos habían encontrado la silueta tan ansiada. Del otro lado de la vereda, con su saco negro largo, desabotonado. La silueta esbelta y oscura, ya que el atuendo lo era y la noche acompañaba su luz y elegancia. Ella logró percibir, y ni siquiera, una respiración acelerada, un corazón agitado y desesperado por correr, cruzar la calle, dejarlo todo, sucumbir en sus brazos y que la reconociera. Marie no movió un musculo, no pestaño, no habló. Hipnotizada mirando la elegante silueta que se movía justo frente suyo, sin voltear la cara, del otro lado, caminar, subir las escaleras de la Iglesia. Comprendió el evento al que concurría. Ella no había sido invitada por simples razones de no conocer a quienes iban. Pero si, a la silueta negra y estilizada que subía, solo, por el medio de las marmoladas escaleras.
Cuando desapareció de su vista, todo volvió a su lugar como si nada hubiese ocurrido. Las risas, las palabras, el frío, las estrellas seguían ahí, su abrigo, sus manos vacías, su corazón lleno de poesía. Parpadeó. Aún respiraba. Pero algo había cambiado. Quizá las ganas de ser invitada, de estar del otro lado de la vereda, de tener la oportunidad de correr tomar su mano y subir juntos las escaleras.
Marie entró en su auto y volvió a casa. Sintiendo la desesperada sensación de que debía estar en otro sitio. Pero no era el momento. Aún no.

Aún. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 21 de agosto de 2014

Instante

Y quizás fue la mirada, ella sola cruzaba barreras junto a un susurro antiguo y poético que se entre abría en labios delatadores, la música sonaba suavemente y el café sobre la mesa humeante y aterciopelado hacia recordar un aroma…uno cercano que ahora, quizá desde el cuello y una mano en la cintura, era la lógica exacta de un encuentro planeado, que no recordás, a menos que toque a tu puerta almica.

Toc toc.

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

sábado, 9 de agosto de 2014

Ay Maga, sos como un almohadón de plumas. Recuestan sus sueños sobre ti, como si fueras la dueña de vaya a saber que mundo. Pensando que solo durmiendo en tu recuerdo despertarán y allí verte verdaderamente y asustarse, o enamorarse.
Asustarse.
Mentira...
Sorprenderse.

By: Nuné
(pensamientos rápidos) 

miércoles, 9 de julio de 2014

El espejo

A Marie le duele el ego. Se le cuela por los huesos como un frío y un abandono, que en realidad, nunca ocurre. Porque nunca ocurrió. Nada. Se mira al espejo con su sweater verde con pelotitas de lana y viejo, el vestido azul larguísimo. Los pies fríos, es invierno. Mira su joven rostro con ojos llenos de un mar y olas tremendas que se deslizan, las únicas caricias, por sus mejillas y le besan la comisura de su boca. Se muerde el labio inferior "que tontería" piensa. Y no lo es. "Habrá algo realmente malo en mí, algo oscuro o mezcla de vaya a saber, no sé...?" Piensa. No. Lo que debe ser es y sucede pues, por una razón, con su día y tiempo. Pero el ego de Marie ataca su apasionado ser y lo venda haciendo que lo olvide. Luego, como siempre, el susurro salvador: "Volvé todo esto poesía"


Marie escribió. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

domingo, 6 de julio de 2014

Pont

-Marie?  Mariee? … Maarie? (entre susurros) Marí mía, despertate.
(Desperezándose, abriendo los ojos con la luz del sol, ventanas abiertas y la casa antigua)
- ¿Por qué me despertaste?  Al fin me hablaba y ahora ya estoy despierta, ahora ya es la realidad y soñando me hablaba por fin. ¿Qué querés?
- Besarte, con tus ojos abiertos.
- Bueno, pero después déjame dormir un rato más, por fin me hablaba.

Los momentos del alma suelen ser escasos, en esos casos. Acostumbrados a vivirlos tan apresuradamente, con las sábanas despeinadas y almohadas tiradas. Siempre le repetía secretamente al oído (aunque en realidad era una dulce, dulce, dulce de esas canciones suyas) –“Desordené átomos tuyos para hacerte aparecer…”
Sin darse cuenta que nunca se fue, que Marie se convierte en tatuaje y nueva religión. Y si acaso se miraran al espejo, desnudos entre antiguos remordimientos perdonándose los pasados y aceptando tantos presentes.
Le susurra desde un puente, vaya a saber cuál, a estas alturas, tan de noche y madrugada el cigarrillo que nunca probó y los besos que faltan dar, le confiesa: -“Adorable puente se ha creado entre…”

Faltaban, los dos. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 3 de julio de 2014

Hace tiempo y frío

Sola Marie sola. Acurrucada en un rincón de su cama, tapada, envuelta como un arroyadito que se mete al horno, y tarda en cocinar. Se quema, nadie viene a buscarlo, se quema en el honro, y sigue tapada, envuelta en sábanas confusas, medio frías, tibias. Llueve un poco. El frío le cuela los pies. Siguen sin venir, el horno saca delicadas estelas de humo. Se quema. Nadie abre la tapa. Quien va a querer cargarse ese paquete. Marie suspira. La cama sigue puente y ella en un rinconcito, hecha bollito y arroyado quemandose en el horno.

Se quema. Y sabe tan rinco, tan dulce y salado. Tan melancolía.

Se quema en un supuesta soledad, y desde la fantasía todos ansían probarla, la muerden cerrando los párpados lentamente emitiendo un gemido de placer, saboreando sus detalles, se pasan la lengua por los labios. Sigue haciendo frio afuera. Y sin embargo, mesa pasa dos pero nadie abre el horno. Se quema...se...

Tan rico que sabia, tan.


By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

lunes, 30 de junio de 2014

Rebato

Siempre hay una libertad que no suelta. Algo rebelde y un poco anarquista. Un suspiro ahogado que sale, y por suerte, en forma de poesía. Se mantienen los velos tapados, viene un ave los toma del pico y arranca las raíces mal heridas de falsedades. Caen las vendas. Caen las prendas. El ser se desnuda ante el mismo. Las sombras suelen tener luz cuando el sol no las refleja. Ahora, sentado frente a la ventana, dime...¿ves todo aquello que quieres ver, o ves la realidad?
Cierta esperanza le roza la piel. ¿No sentís piel de gallina? Si, esa patética expresión, pobre expresión literaria de la lengua cotidiana.
Le besan el cuello tan miel, la tierra pide más. Una hidratación. Muere de sed y los besos robados nunca llegan, porque a mitad de camino se traban, quedan varados tomando algo en un café y olvidan su objetivo.

Claro, después cuando recuerdan no saben cómo hacer. Ella y la bruma. Vestido del aire. Siempre, el ser se desnuda ante sí mismo.

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

domingo, 29 de junio de 2014

Paradójico

Se aburre. Entre tinieblas y rosas. Se le despliegan alas invisibles y vuelve a subir, alto y ondulado su cabello que despeinado destierra cualquier impureza en el aire.
La quietud lleva a Marie a vivir instantes donde la misma silla en el rincón la desanima y suspira. Casi respirar. Suspira. Tanto silencio la llega a envolver, la cubre como una mantita por la noche y acurruca mientras la dulce canción suena en su oreja, desde un susurro lejano. Un puente. Hay un río en el medio. Algo nuevo.
Marie piensa que la tierra gira tan rápidamente que todo sobre ella se mantiene en quietud, en su perfecto espacio-tiempo y sin embargo el cambio es inminente, algo absolutamente natural. Sospecha si esa quietud y esa rutina latiente en la que vive no está haciendo ese efecto en realidad. Si su vida es como el planeta que gira rápidamente y se traslada mientras todo sobre él mantiene su espacio-tiempo pero en permanente cambio, como dentro de una caja de cristal, que se mueve, que viaja, sueña, salta. Sospecha que tanto silencio de a ratos, que tanta quietud no es más que un atuendo del movimiento, disparador de algo nuevo que se acerca a toda velocidad, que traspasa su corazón, y tal vez mueve toda su estantería, cambiando sus libros de lugar y escribiendo nuevas poesías.

Ansias de leer esas nuevas poesías. Ansias. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

domingo, 22 de junio de 2014

Regardez-moi

¿Qué más quisieras? Lo acorrala ¿Ser tan libre como yo? Le pregunta ¿Buscas algo en particular? Le mira fijamente ¿Tienes demasiado miedo? Lo acecha ¿Esta es tu única vida? Le dice… ¿Y por qué no la vives como se merece? Le hace pensar.

Marie se entrega entre soledades que la buscan, tan medianamente ella y tan completa de libertad. Todos la poseen desde la fantasía.
Mira la pared. Papeles y fotos. Observa delicada muestra de afecto, la mano que sostiene el rostro, los ojos extenuados de interrogar y el sombrero que tapa la mitad del otro.

Tenía que ser el destino, que impuso lo obvio y se dejó llevar. Ja. Tan obvio.


By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

sábado, 14 de junio de 2014

Despertad

¿Acaso debemos hundirnos para hablar del amor? Jactarnos de que el amor es la salvación, lo bello, lo único…luego de hundirnos hasta el fondo. De tocar fondo, casi en la rama del suicidio. Crimen del alma misma. De almas cobardes. La vida es la verdadera travesura que nos debemos permitir.
¿Acaso debemos hundirnos para hablar bien del amor? Decir: “tiene poderes de salvación”, “es eso que da ganas de besar”.
De verdad ¿Es esa la única manera?
¿Acaso, y verdaderamente, debemos hundirnos para hablar de amor dulcemente? O es que como humanos no vemos que el amor es un todo, que está en frente de nuestras narices, en cualquier lado, en sus múltiples formas. O acaso como humanos necios quisimos crees que no nacimos con la capacidad de ver lo que es tan obvio y nos incitamos, ya contaminados por las masas, a no creer que el amor es todos los días un simple respirar.
Es besar.
Es descubrir.
Es abrazar.
A uno mismo.
¿Necesitamos verdaderamente caer desechos para darnos cuenta que el amor nos salva luego de tanto andar, encontrar a alguien y solo ese alguien?
Y si debajo de tu puerta aparece un papel con la confesión única y secretamente guardada por la conciencia dormida del ser humano: “el amor eres tú”.

Allí mismo, ¿Qué harías entonces con tanto amor hecho humano? 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

domingo, 8 de junio de 2014

Plenitud de la Maga (5)

Ventana al alma, se abren como pájaros inexplicables hasta que un ser descubre los tesoros del mundo mirándola fijamente. Naturalmente, desnuda de cadenas y remordimientos. Oh, citar tu nombre en frases incoherentes le da la vitalidad al lenguaje y existencia a la coherencia que tanto se busca en cualquier labio. Derramas el café sobre la mesa y no sé...hay palabras nuevas y pájaros. Llueve y vuelven recuerdos lúcidos que me abrazan la cintura y susurran delatadoras formas de amor. Todas sobre tu nombre. Todas contienen mi polaridad y tal vez, seguramente ya que la miel de la poesía rebalsa, poseo en el centro del ser toda tu polaridad. Tan universo.

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

viernes, 23 de mayo de 2014

De almas (2)

Son las etapas de la pasión que le invade. Tal vez sea el crecimiento, la vida misma, esa evolución de gatear a caminar bailando y saltar praderas y esas cosas que nacen de la libertad. 
Sin embargo, volviendo a la pasión. La vida le besa con tanto anhelo, la seduce y ruega volverla a ver sonreir. Hay una ventana gigante, cortinas blancas que bailan...creo que entra una brisa tan familiar. Tiempos lejanos de la realeza, vida pasada y una imagen tan cerca...
Esto crea la poesía en ella. Le hacen reflexionar sobre la pasión y esa ansiada necesidad de beberlo a él. Que es tan! Y tanto nace del centro del alma... un corazón que late de tal forma. 

Hay unos labios que delatan...
-Basta!
-Que sucede?
-Como haces para...
-Es que amor!, puedo ver través tuyo!
-Con razón! seguí escribiendo, seguí, que yo entre tu pelo y cerca de tu oreja te leo.

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 22 de mayo de 2014

Plenitud de la Maga (4)

Me lo exige ella. La Maga. Tus ojos miel frente a los mios...digo, los de ella. Ya! el susurro delatador de poemas. El abrazo irremediable de un amante descabellado y absoluto que en su secreta pasión siente en el medio del pecho cálidas manos invisibles que lo tocan.
Los ojos claros no son simplemente eso que se tiene y la gente lo halaga. Los tuyos son trasnparentes como el alma que delatas al susurrarme. Digo!...al susurrarle a la Maga. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

sábado, 3 de mayo de 2014

Plenitud de la Maga (3)

Me gusta, confesó la Maga, desde su más profunda piel, desde sus manos tan nosotros y sus ojos, cofres que atesoran los secretos e historias de tantas vidas. Con la rebeldía de quien nada lo detiene y se deja llevar por la pasión. Porque desde su centro más antiguo, me enseña a beber la vida entera y la besa con tanto anhelo.
Así, desde aquel espectro que resultó ser el verdadero espejo del alma. Por ahí escucho y canto: "mire donde mire te veo... mi fabuloso complemento... mi fuente de salud. Deseo..."
Y entonces, allí desde aquella mediana conciencia despierta suya, le beso incansablemente, los ojos, la frente, su cuello y quizás...

La Maga se muerde el labio inferior.



By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

domingo, 27 de abril de 2014

Plenitud de la Maga (2)

La mira de lejos, reojo escondido en tinieblas del corazón, siempre late más rápido si...pero la tiene tan cerca y no sabe como hablarle.

La condición de los mandatos.

Como si el viento fuera rió que fluye entre sus manos le tiembla el alma si lo abraza y se deja. Se acuerda de las palabras que fueron dichas y lo condicionan a beber de aquellos labios la vida que se esconde en ella.

Placeres fortuitos.

Hay momentos de cuerpos que se mezclan y las camas tan vacías de sentimientos, rebalsan de deseo que traslucen cierta forma de posesión absoluta. Y sin que nada le avise, aparece su rostro en el pensamiento mientras otra cara que goza en la plenitud de la cama vacía no se entera que el corazón del amante late por otra. Y no quiere saberlo ni él.

Los primeros días.

Fue el abrazo lo que desencadenó la semana más esperada de palabras delatadoras, de contar una vida entera y verse de vez en cuando para volverse loco si se encontraban por la calle. Y sucedió, abrazarse nuevamente como si sus cuerpos fueran a desprender destellos de luz.

Ahora.

La mira de lejos, reojo escondido en tinieblas del corazón, siempre late más rápido si...pero la tiene tan cerca y no sabe como hablarle. Siempre le tiembla el alma. 

Siempre.
Ella lo sigue besando.

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

Plenitud de la Maga (1)

Siempre tendrán Lyon e incansables café con miel. La perfecta sinfonía de sus ojos junto a ella. Susurros, meridianos exquisitos de manos que se rozan y aquella voz aterciopelada. La completa sensación de plenitud si se tienen al lado, ahí mismo. Toca su espalda y besarle la mejilla es casi un elixir. Y tan claros sus delatadores ventanas al alma...

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 10 de abril de 2014

De almas

Nadie sospechaba, claro. Nadie sabe la verdad. Pocos miran a los ojos directamente, pocos se atreven a la Verdad. Mezcla de bullicios de campanas y resonancia del amor, las energías se mueven si hablo y…

En la secreta ilusión del amante, ambos no saben por donde comenzar. Desterrados de todas las posibilidades se miran fijamente y le sonríen a estrellas que melancólicas y sublimes en su simple existir los acompañan a cada paso.
Los ojos tan miel, eterna profundidad del espejo. La misma profundidad que ella, tiene ojos café. ¿Acaso nunca probaste la miel en el café? Saben tan complemento y perfección que da gusto beberlos juntos.
- No recuerdo lo que pactamos, a penas estoy despertando –confiesa la otra parte.
- Ya lo sabrás –le asegura la parte consciente – solo fluye. Siempre estoy ahí. Recorda cuando bailamos…
- Cuando bailamos…
- ¿Te acordas que te tome de las manos? Era de noche y las estrellas eran velas anunciantes de un despliegue único. El nuestro…
- Y te mire a los ojos y…
- ¿Y que más?
- Me hablaste sin hablar…y te escuche con tanta claridad, llevabas un vestido bordo, largo…con dibujos, somos los mismos al bailar, tan…
- Exacto.

Ojos tan tiempo y miel, ojos tan café…nunca mejor combinados y servidos sobre la madera lustrada dentro de un bar, sonaba una canción francesa, vos siempre sentándote en el mismo lugar, del lado de la ventana. Y tímida te sonreía.

Un día te acercaste y me susurraste…recordas? Yo si. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

lunes, 7 de abril de 2014

Automne

Caminar bajo los árboles en el preciso instante que caen hojas, matices incontrolables de colores melancólicos y perfectas formas naturales del mundo expresadas en siluetas sublimes, descubrir que los pies se mueven en cámara lenta, que la brisa es música y allí mismo entre las hojas y el mundo…el ser humano logra vivir dentro de la poesía.

En las letras de un poema escrito por un misterioso ser superior. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

sábado, 15 de marzo de 2014

Manteau rouge

París encarna un papel importantísimo, entre suministros de alegría y seducción de malabares. Las miradas se entrecruzan por veredas empedradas y torpes, cosquillean los murmullos del mundo. 
La mirada más íntima, tuya tan caricia como siempre.
Amanecer que sin frontera nos despertaba despeinados y sin ropa, los olores de baguette y café recién hecho enriquecían los labios que jamás besados bajo la lluvia deleitaba una lengua delatadora de dulces melodías, una tierna canción que se escucho en un bar. Nuestra canción. 
Las risas de carcajadas sonoras, las manos que se traslucen al tocarte el pecho y apenas te siento respirar, tu paz llena una cama de sorpresas, de amaneceres y sin ropa te descubro entre murmullos lejanos de París, cerca de una ciudad. Lyon tal vez?

Tal vez. Oui.




By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

martes, 11 de marzo de 2014

El proceso de recordar

Las pasantías del tiempo requieren una experiencia exacta, se recuerda en lo inmediato, la esencia del pasado, se procesa y analiza como tal, es tan delicioso como suicida. Aunque todo depende del recuerdo inmediato que tengamos.
Para detectar tales circunstancias, se debe estar haciendo algo verdaderamente importante, estar ocupado, pensando en lo que se debe hacer y como. Solo allí aparecerá aquel recuerdo pasado que no teníamos presente, por claras razones.
Se presenta de un momento a otro, se siente exactamente un balde de agua helada que le tiran a uno encima sobre la cara, el cuerpo, la ropa, y usted se pregunta: ¿Por qué aquí y ahora? Ya me he bañado.
Pero claro, usted no sospechaba que el recuerdo agazapado y entre tinieblas, se escondía divertido en ocupaciones importantísimas que no puede dejar sin terminar, pero ahora son dos los problemas: el recuerdo inmediato con una acumulación de sentimientos, ganas de reír y de llorar, aquel pañuelito de la tarde en Abril que se encontraba en el piso y dos manos se unían y tocaban a penas para luego conocerse, y que no puede dejar sus tareas, que su jefe esta por entrar, se toma la libertad de proferir una delicada y poética serie de insultos, la impresora no anda, que la impotencia se apodera de uno, le pueden temblar las manos, se le puede llegar a saltar un lagrimón o una risa descocada haciendo que en el preciso instante en el que entra el jefe, usted consigue la última copia. Claro, se da vuelta asustado y su jefe lo mira, mezcla de pena y con un pensamiento de: “que persona tan responsable, que entre lágrima y risa quería lograr a toda costa entregarme el trabajo a tiempo. Bah, es un exagerado.”


Injusticias de la mente, vio usted. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

lunes, 10 de marzo de 2014

Doux

Es que un buzito así tengo ahora puesto, y es como si leyeras mis días desde tu conciencia lejana que me observa de a ratos escribirte e inspirarme, entre retacitos de papel y miel que se vuelca sobra la mesa, y con el dedo (delicadamente pero presuponiendo el pegote que voy a sentir cuando agarre la miel con el susodicho dedo) la tomo con delicadeza y la llevo a mi boca con una ceremonia fantasiosa, mezcla de película y deseo reprimido, entonces allí mismo, entre la miel, mi dedo, la lengua, el dulce sabor, el pegote que ya no esta, la marchita brillosa en la mesa...me lees desde tu lejana conciencia y me observas de a ratos, escribirte e inspirarme. 
Sos miel, y esas cosas dulces que uno se lleva a la boca. 
Como leer tus poesías en voz alta. 

A Cortázar.



By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

sábado, 8 de marzo de 2014

Somos instantes

Tomar mate en la vereda, los pies esquivando el charquito, los ojos suaves y pequeños que se esconden tras sus pestañas por el sol, un auto antiguo que pasa...tal vez la simpleza de existir y respirar, de eso trata sentarse en la vereda y jugar.
Dibujar en palabras la exquisitez del instante, ya que con el lápiz no se es muy bueno plasmando imágenes mentales, se recurre a la percepción casi innata de enamorarse a cada momento.

Somos instantes eternos, eso es existir. Algo así como…sentarse en la vereda y jugar. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

P.R

El tango es la sutil seducción de dos seres que se miran secretamente, entre pasos bien diseñados y una mano en la cintura que va guiando a quien suele mirar hacia abajo.

By: Nuné
(pensamientos rápidos) 

lunes, 3 de marzo de 2014

Subte B

Buenos Aires esconde melancolía, entre túneles y mezclas oscuras. El tango resalta entreveradas seducciones en el bar de la esquina escondiendo un cigarrillo ahogado.
Algo de todo esto me recuerda a París, o acaso...
Hay ojos con cejas blancas, una chica con vestido azul escribiendo, una solitaria de remera rayada y el pelo negro recogido, una pareja al final del vagón...vaya a saber el número de éste. El sonido de los carriles mece a quienes van sentados. Piernas cruzadas, otras estiradas, algunas simplemente relajadas.
"Los subtes de Buenos Aires esconden melancolía entre túneles y mezclas oscuras...", escribe la chica del vestido azul. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 27 de febrero de 2014

Antigüedades

Creo que la vida era un poco más que todo esto, que un trozo de papel poblando nuestras manos y la ciencia era solo parte del espacio exterior. Y quizás, algunas veces, pensando en positivo te regalaban una sonrisa, o llorando te extendían un pañuelito así no te sentías tan solo. Te extendían un pañuelito, no su mano.
Pretendiendo que esto es una vida antigua, te gustará y te enojarás luego de la traición que jamás tendrás que volver a pasar, porque lo errores de una vida no pueden ser tan estúpidamente repetidos. Y entonces, tal vez, comprenderás que la vida no es un trozo de papel que puebla tus manos ni tu orgullo es mayor que todo el ego del mundo en el que vives. Rodeado de lujos, máscaras…máscaras, de besos experimentales, de manos solitarias, de espacio exterior, de bebidas coloreadas, de ropa diminuta.

Tal vez, no soy bien recibida en tu alma.

Tal vez siento demasiado. 

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

martes, 25 de febrero de 2014

Diario de la lejana (52)

"No me escucha tu alma.
Caminabas adelante, y llamándote con los ojos clavados en tu nuca.
No me escuchas.
Y te gritaba, con mis ojos clavados en tu cuello, dulce cuello.
No me escuchaste.
Te llame suavemente, dije tu nombre repetidas veces...Seguías caminando, tan cerca de mi...tan cerca...
Nada, a penas moviste tu cabeza mirando hacia un costado, a penas. Pero era por otra cosa.
Tu alma no escucha la mía.
¿Y si te miro así, como ahora?. Te clavo mis pupilas. Te presto mi ser.
Creo que algo tiembla en ti, algo tan profundo, tal vez un antiguo sentimiento. Mezcla de enojo y desasosiego, tal vez amarme tan así y abrazarme tan restaurando mis partes quebradas.
Creo que tiembla tu alma.
A mi me suele temblar las rodillas cuando te veo. A mi.
¿Y a vos...qué?
Si supieras...amo ser parte de tu sangre."

-Listo -confesó la Lejana.

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

sábado, 22 de febrero de 2014

Diario de la lejana (51)

Hay un cierto sabor amargo sobre la mesa, mezcla de hambre saciado, limón rayado y dulce de leche artesanal, de esos que tienen sutiles grumos que se deshacen en la boca.
Ganas de abrazar.
La Lejana tiene el pijama puesto, en el puente el clima esta noche es cálido, a penas se escuchan a los niños yéndose a dormir y los besos de despedida: -Bonne nuit, mon amour...Todo transcurre como siempre ceremoniosamente, pero la noctámbula debe quedarse un rato más apoyada en el barandal del puente con el mentón sobre sus manos cruzadas.
Suspiros.
Mira al cielo, las últimas aves visibles, las estrellas que se esconden entre luces de la ciudad, luna insaciable de vestido blanco y rostro amontonado de ojos y puntos.
Cerrar los ojos.
La Lejana se recuesta en su cama, sola. Estira los pies, siempre le gusto sentir las sabanas suaves en todo su cuerpo, va cerrando las puertas, los puentes, las penas, los desencuentros, los amores, los cafés, los libros, los retratos, las caricias, la malicia...cierra todo. Se prepara para dormir sin pensar.

Pensando.

Ilusa Lejana, ilusa ¿Cuando entenderás que estas compuesta de música y palabras...que es la perfecta composición del sonido permanente en tu ser?

Cierto, lo olvidé. 

La Lejana cierra lo ojos...le susurran: -Bonne nuit, mon amour y ella se limita a decir: -Merci

Merci.

Hay un puente, a lo lejos ojos claros, y miel y... La Lejana se despega de su cuerpo, un rato nomas.

Un rato.


By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

jueves, 20 de febrero de 2014

La sonrisa de las mujeres

"El color azul oscuro del cielo cubría París como un trozo de terciopelo. Era poco antes de las seis, la lluvia iba cesando lentamente, y me apoyé algo cansada en el pretil del viejo puente y me quedé mirando el Sena con aire pensativo. Las farolas se reflejaban temblando y brillando en el agua oscura... algo mágico y delicado como todo lo bello.
...Apoyé la cabeza en la ventanilla del taxi, que en ese momento cruzaba el Sena, y observé el río, que brillaba con el sol. En el regazo, envuelto en papel de seda, llevaba el abrigo rojo. Bernadette, que me había invitado esa mañana a desayunar, me lo había regalado por mi cumpleaños. Aquel día había empezado de forma muy prometedora." 

"La sonrisa de las mujeres", escrita por Nicolas Barreau

Diario de la Lejana (50)

(2)
Cruzó. Era como si navegara sobre tierra el perfecto camino que alguna vez contempló en una simple fotografía. Era el puente que tanto había sucumbido con ella y tantas veces del cual se alejó, acompañada por viajas amigas, las siempre dulces Soledad y Miedo. Ellas siempre presentes.
Un día la Lejana las despachos de su casa, les agradeció amablemente por su amistad y sus servicios pero sentía que nada tenía que ver con su pasión por los puentes, así que la Lejana simplemente las acompaño a la puerta, las despidió.
Hasta hoy no volvieron…ni tocaron puerta, ni se asomaron por la ventana. La Lejana ruega que no vuelvan a pedirle tarritos de azúcar para el café. Su café. Pero retomando… la simple sensación de volar sobre ruedas y que el puente la besara por todos lados, como si mil manos la tomaran de la cintura y los brazos y las piernas y elevaran la sutil melodía del encuentro tan esperado entre una realidad que parecía utópica y una simple ciudad bien armada, con habitantes, almas y corazones como los que completaban a la Lejana.
Ya no era un sueño.
No parpadeó, miraba fascinada con la boca un poco entreabierta el río pasar por debajo del puente, era la armonía de la naturaleza y el corazón de la Lejana, tenia una felicidad tal que no entraba en ella misma, tan pequeña e inmensa a la vez, contemplaba la magnitud de algo tan…
La melancolía de querer besar sus labios de mármol y las uniones blancas, esa desesperada invitación a dejarlo todo y vivir en ese puente…abandonar París.
No, jamás abandonaría París. Sin embargo, este puente era diferente, tenia un perfume único entre dulce profundidad de alma y…se debía vivir el éxtasis de éste tan diferente.
La unión más perfecta, ella lo cruzó satisfecha, todo el cielo resplandecía de nubes y franjas celestes como ángeles escondidos jugando con ella a descubrir el logro que unía un viejo corazón hacia una tal Victoria.

La Lejana se limitaba a sonreír y que su centro latiera como quisiera.  

By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)

miércoles, 19 de febrero de 2014

Diario de la Lejana (49)

(1)
Hay un puente iluminado, a los lejos, en su perfección metafórica deja ver a la Lejana el camino de sus sueños realizados, miel y té por las noches. Camino de luces amarillas conducen…
No cualquiera, pero ella si, ha viajado por fin, a tocado suelo ajeno y ahora tan propio de su tierra, tan país celeste y blanco, un poco de ella queda en cada lugar y creo que te descubre a cada paso.
La Lejana susurra interminable ausencia ya asumida. Ahora se regodea porque en su lista de inconcebibles momentos por vivir, éste ha llegado…tan naturalmente. Ella presiente que una fuerza superior se ha encargado de todo: armar la valija, planificar el viaje, vestir a la luna de gala para que el viaje de noche sea la perfecta cuna de ensueño y placer de sentidos.
La Lejana se detuvo frente a la inmensidad, mezcla de monumento físico y emoción monumental, la foto donde estas parado es el mismo sitio y ahora ella, tan allí y acá…tan Lejana y…
Parpadea varias veces, creo que te descubre a cada paso, es lo lógico. El corazón grita de noche, antes de las doce descansa todo sin remordimientos, al tocar las estrellas la ventana que desnuda la habitación, el corazón de la Lejana se enciende de pasión y abrazos furtivos, de pensamientos inconclusos y miedos absurdos.
¿Por qué temes tanto Lejana?
La Maga la interroga, la otra responde y la Maga vuelve a preguntar…y la otra responde. Y así sucesivas veces. Luego, aparece el Fantasma, aquel que en noches de insomnio y desasosiego suele salvar a la Lejana de hundirse en ella misma y ser tan ella que se quede en si por efímeros momentos entre abrazos, miel…camino de luces amarillas conduce… Hay un puente.
Tenerte cerquísima, creo que nunca tanto. Eso desesperaba a la Lejana, la Maga la miraba y la consolaba, la tranquilizaba, eran momentos rapidísimos…sucedía un llorisqueo, luego se sonaba la nariz enérgicamente, se ponía una mano en el pecho, lo sentía agrandarse al respirar y se relajaba. Aunque no lloro, y no lloraría. Solo de emoción sí, de lograrlo. De tocar suelo de…hay un puente…un camino de luces amarillas conduce… ¿Sabes?
Los placeres de un té o un café, cualquier infusión descansa con alegría sobre la lengua de la Lejana, no se priva de ningún sabor que encierre el arte culinario…un poco acá, un restaurant allá, un té por allí, la delicia de los sabores en masa y frutas secas que se amontonan todas juntas y crocantes hacen una fiesta en su boca. La Lejana con la lengua se moja a penas los labios…creo que...

Hay un puente…luces amarillas. 
By: Micaela Nuné Halacyan
(el arte es un estado del alma)